Vengo del mar pero vivo en una pecera

11 diciembre 2006

Pilas cargadas

Noticia: la niña vuelve a escribir en el blog.

La verdad es que llevo mucho tiempo sin escribir; lo sé. Es lo bueno que tiene tener un espacio propio, que puedes escribir lo que quieras y cuando quieras. Si no te sale nada porque lo necesitas todo para ti pues no pasa nada.

Ahora tengo algo que ofrecer. Vengo de mi ciudad (maravillosa como siempre) con las pilas cargadas. Necesitaba unos días así, fuera de Madrid, con más o menos buen tiempo y, sobre todo, tranquilidad y muy poco que hacer aparte de pasear.

El viaje me dio bastantes quebraderos de cabeza hasta el último minuto. No creo que tenga que justificarme. He ido y me alegro muchísimo de haberlo hecho. Estoy segura de que la gente que está a mi alrededor también lo hace porque me ha dado una inyección que necesitaba y que espero que dure mucho mucho.

Lo malo de lo bueno es que se acaba pronto pero habrá que volver a lo malo para poder tener alguna vez lo bueno. Si no, lo bueno sería lo común y se convertiría en lo malo y lo malo en bueno.

La noria de la vida.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me alegro que te lo hayas pasado tan bien. Yo en cambio he descargado las pilas que me quedaban este puente...jeje! espero tener la semana para recargarlas aunque sea pegandome como una lapa en el metro a los que han descansado...
Besos

Berta Laurín dijo...

OOOOOOOOOOOH actualizaste!!

y varias veces!! y yo sin enterarme..qué cosas!!



jarl!!! aver si nos vemos y nos cuentas qué tal estos dias brivona!

mmmm dijo...

¿Que mareo de noria, no?

La gracia está en que estés bien en Madrid y con tu vida el mayor tiempo posible y estoy seguro que lo conseguirás. El efecto de los viajes es (casi siempre) muy beneficioso, me alegro de que en tu caso fuera efectivo.

Nos vemos pronto!!